Coordinación de Convivencia

I.E.S. “VICTORIO MACHO”

COORDINACIÓN DE CONVIVENCIA

PLAN DE ACTUACIÓN

 El departamento de coordinación de convivencia  se presenta con un objetivo general: facilitar a los miembros de la comunidad educativa instrumentos y recursos para la prevención de la violencia y la mejora de la convivencia en el centro.

Recursos disponibles

Para llevar a cabo este objetivo existe en el propio centro un órgano compuesto por el coordinador de convivencia, varios profesores y varios alumnos colaboradores. Unos y otros actúan como observadores y se reúnen periódicamente para analizar y resolver casos en que la convivencia en sus diferentes aspectos se ve deteriorada o con el propósito de prevenir que esto pueda ocurrir cuando surjan indicios que lo justifiquen. Externamente cuenta con el apoyo y colaboración de las familias.

Del grupo de alumnos emergen aquellos que serán elegidos mediadores, pasando a aumentar la lista de los ya existentes ya que estos causarán baja los próximos cursos, cuya función es mediar como tercera persona entre dos o más alumnos en conflicto. La elección se realizará, después de realizar un curso de formación, entre aquellos que voluntariamente quieran serlo y presenten características idóneas como madurez, responsabilidad, respeto, etc. La población de alumnado sobre la que se realice esta elección será preferentemente la de 3º curso. Previa  a la elección de este alumnado colaborador, el coordinador de convivencia en colaboración con el tutor incidirá a través de las sesiones de tutoría sobre la importancia de la convivencia y la necesidad de compromiso de los alumnos en contribuir a un óptimo desarrollo  de  la misma.

En reconocimiento al énfasis especial que queremos dar al cumplimiento de las normas y a la confianza que tenemos en nuestros alumnos de que colaboren en que esto sea un hecho, mantenemos el eslogan que presenta nuestro grupo de mediadores  “Respetamos las normas y contribuimos a que los demás las respeten”.

 Como espacio físico desde el que coordinar las actuaciones está el despacho de Convivencia en el ala izquierda de la planta baja del edificio principal junto al Departamento de Orientación al que cualquier miembro de la comunidad educativa  podrá acudir directamente ante cualquier incidencia relacionada con la convivencia. A la entrada existe también un buzón de sugerencias para tal efecto.

Para facilitar la labor de la Comisión de Convivencia sería necesaria en la medida de lo posible la coincidencia en el tiempo disponible para trabajar de los miembros que la componen.

  • Una hora de coincidencia del Coordinador con los profesores miembros, al menos con alguno de ellos.
  • Coincidencia de  las horas de tutoría de alumnos mediadores o por lo menos la hora del grupo donde se encuentran la mayoría de ellos (4º curso) con hora libre del coordinador para facilitar análisis de conflictos o actos de mediación y evitar así la extorsión que se produciría si las reuniones tuvieran  que realizarse en el resto de horario lectivo de los alumnos.
  • Con independencia de la relación personal  que ha de darse entre mediadores y coordinador, que será la máxima posible aprovechando estos tiempos y espacios comunes, se utilizará el aula virtual como medio de transmisión de información e intercambio de ideas y conocimiento, especialmente para facilitar el curso de mediación si la disponibilidad de estos alumnos se viese comprometida por otras actividades en que participan o fuese en detrimento de su tiempo de estudio.
  • Coincidencia para reunirse el coordinador con los  tutores de 1º y si fuese posible con los de 2º para evaluación semanal de incidencias. Esto facilitaría una evaluación trimestral de la convivencia.

 Objetivos

Concienciar y sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de una adecuada convivencia escolar para la mejora del proceso enseñanza aprendizaje.

Partiendo de que tanto el desempeño de la función docente como el aprendizaje por parte del alumnado es imposible sin una adecuada convivencia, la implicación de todos los sectores ha de ser el mayor posible, no descargando responsabilidades unos sobre otros y estableciendo una comunicación fluida que favorezca la consecución de este objetivo.¡Si falla un engranaje, la máquina no funciona!

Fomentar los valores, las actitudes y las prácticas que permitan mejorar el grado de aceptación y cumplimiento de las normas y avanzar en el respeto a la diversidad.

Esta institución como cualquier otra necesita unas normas. Al compromiso de su cumplimiento debe llegarse fomentando valores, actitudes y prácticas desde todos los estamentos:

  •  Desde el aula mientras se imparte clase, observándolas constantemente y anteponiendo si es preciso su cumplimiento al mismo proceso de enseñanza ¡no se puede seguir impartiendo clase a cualquier precio!
  •  Desde la tutoría con alumnos, entablando una comunicación reflexiva con los alumnos sobre la necesidad y el grado de cumplimiento de las normas, sin escatimar el tiempo que se precise para ello aún en detrimento del tratamiento de otros temas, muchas veces ya demasiado “trillados”. Aunque sean tratadas como tema dentro del programa de acción tutorial, no deben quedar ahí como algo que se aprende hoy y se olvida mañana. Como medio de control se cumplimentará por parte de una terna de alumnos que rotará periódicamente, un parte de incidencias observadas tanto en el desarrollo de las clases como en los intermedios con el fin de buscar responsabilidades, reflexionar y reconducir conductas improcedentes. Este parte se entregará al tutor y será referencia para una evaluación trimestral.
  •  Desde el Departamento de Orientación la colaboración con el de Convivencia será estrecha sumando esfuerzos y evitando controversias en la interpretación de sus competencias.
  •  Desde la familia ha de concienciarse al alumno de la importancia del cumplimientote las normas tal y como se hace en casa. Para aquellos alumnos en cuya casa no existan o no se cumplan quizá sea el centro un buen punto de partida para concienciarles que deben hacerlo en casa como lo hacen en el instituto.

Se informará sobre el plan de convivencia a los padres de los alumnos de 1º previamente a la reunión con el tutor a principios de curso. En las  reuniones iniciales con padres del resto de grupos los tutores también harán alusión al tema de convivencia informándose en los de 2º y 3º de que algunos alumnos pueden ser elegidos para realizar curso de mediación, animándolos a prestar su disposición para que sus hijos desempeñen esta función si desde el centro se ha confiado en ellos. Su participación es reconocida mediante diligencia que consta en su expediente.

A finales del primer trimestre o comienzos del segundo se pasarán cuestionarios a las familias con el fin de que valoren el estado de la convivencia tanto en el aula de su hijo como en el centro. Esta percepción que necesariamente parte de la comunicación que tengan con sus hijos y con otros miembros de la comunidad, será contrastada por cuanto no se pueden sacar conclusiones erróneas a partir de lo que muchas veces son manipulación de la información o simples rumores.

La asociación de padres y madres también constituye un canal idóneo para transmitir cuantas inquietudes en materia de convivencia surjan desde las familias.

  • Desde el currículo, y sin interferir en el mismo, puede introducirse como tema transversal de reflexión, o enfatizar sobre él si ya aparece, en asignaturas como Educación para la Ciudadanía o Educación Ética y Cívica.
  • Se revisará la lista de observaciones que se pueden presentar en el boletín de calificaciones y se incluirán o ampliarán aquellas que hagan referencia a la contribución a la mejora de la convivencia, para que se reflejen en el boletín de aquellos alumnos que se hagan acreedores de este reconocimiento.
  •  Desde el claustro de profesores, quien no debe ser un mero receptor de información sobre el estado de la convivencia. Debe valorar los logros, sacar a la luz los puntos débiles y proponer actuaciones de corrección y actividades encaminadas a la  consecución de los objetivos del plan.
  •  Desde  las actividades  escolares y extraescolares del  centro, involucrando a los alumnos en proyectos, concursos, intercambios  y jornadas culturales y de convivencia. Estas jornadas deberían ser intensas, por supuesto de obligatoria participación (no próximas a períodos vacacionales) con actividades enfocadas específicamente a fomentar la convivencia y valorar positivamente la diversidad. Pueden ser el momento para reconocer y premiar públicamente a alumnos o grupos destacados en el fomento, aceptación y cumplimiento de las normas de convivencia.
  •  Desde los propios alumnos, haciéndose ver unos a otros que no esta pasado de moda ser educados.

Facilitar la prevención, detección, tratamiento, seguimiento y resolución de conflictos que pudieran plantearse en el centro.

Con independencia del correspondiente protocolo a seguir ante el tratamiento de las conductas contrarias o gravemente perjudiciales para la convivencia, los objetivos fundamentales son la prevención y la detección.

Para este cometido no son suficientes los profesores y alumnos componentes de la Comisión de Convivencia sino de todos los miembros de la comunidad educativa y especialmente de los profesores que por número y autoridad que se nos concede y por relación directa con la principal fuente de aparición de conflictos, los alumnos, nos corresponde.

Dentro del aula hay que evitar cuanto antes el efecto “bola de nieve” que lleva a la indisciplina general. Hay que detectar el origen y atajar el problema cuanto antes. Hasta a los más experimentados se nos puede “ir de las manos” una clase, si hay que pedir ayuda se pide, no esperar a mayo.

Para evitar el alboroto en aulas y pasillos entre clases no es suficiente con que esté escrito en el reglamento y se lo recordemos a diario. Hemos de persistir en la tarea de vigilancia en la que nos impliquemos todos exorando el cumplimiento de las normas. A tal efecto se refuerza  la  vigilancia durante 5 o 6 minutos en los pasillos por parte todos los profesores que han terminado su clase pero no tienen la hora siguiente. Así mismo los profesores de guardia entrantes realizarían esta misma función desde el toque de salida, máxime si la hora anterior no han tenido clase. Si los profesores somos autoridad tendremos que mostrárselo a los alumnos y estos tienen que percibirlo. Esta autoridad supone estar presentes, comunicarnos con ellos, hacerlos ver los errores de su conducta y reconducirlos correctamente, pero también mantenernos firmes en el ejercicio de estas funciones, y aplicando el reglamento con el rigor que las situaciones lo requieran. Somos o debemos ser algo más que meros transmisores de conocimientoNo podemos ignorar que el grado de cumplimiento de este cometido depende del grado de compromiso de cada unote nosotros pero desde la coordinación de convivencia no cesaremos en el empeño de buscar la colaboración de todos.

Como espacio al que derivar a aquellos alumnos que por sus conductas disruptivas en clase o contrarias a las normas de convivencia hayan de ser amonestados se dispone del aula de guardia. Para el buen funcionamiento de esta aula se hace necesaria la estancia permanente de un profesor de guardia. Desde los departamentos se preparará un material asequible de trabajo para cuando los alumnos acuden sin él y desde el DO unas fichas de reflexión para cumplimentar ocasionalmente algunos alumnos reincidentes, registrando el comportamiento de los alumnos que acuden a dicha aula y ajustando a este el proceso de sanciones.

Componentes Coordinación de Convivencia

 Coordinadora: Mª Victoria de la Hera.

Profesores: Luís Martín Cuadrado,  Cristina López, Mª José Urbón, Mari Cruz González, Sonia Martínez.

Alumnos mediadores (previa a la incorporación de nuevos miembros): Inés Díez Ruipérez, Marcos Fernández Delgado, Elena Francisco Marcos, Diego Miguel Celestino, Lidia Sendino  Monge, María Torres Ruiz.


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